No se trataba de un concierto al uso ni de una audición de final de curso, sino de compartir con todos los padres algunos de los momentos vividos en el Campamento. Por eso no queríamos autobús de vuelta. Mereció la pena hacer los kilómetros, ¿no os parece?
Fue precioso,me emocioné muchísimo,
ResponderEliminarClaro que mereció la pena los kilómetros. Para tan poco tiempo de preparación y la aritmia que tenían (por lo menos el mío), salió muy bien. Fue un regalo estupendo y emotivo. Gracias de nuevo.
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